La región revisa las normas que regulan los oficios vinculados al deporte
Con la vista puesta en actualizar un marco normativo vigente desde 2024, la administración madrileña ha puesto en marcha una reforma que busca ajustar las reglas del sector deportivo a la realidad actual. La modificación afecta directamente a las condiciones bajo las que se ejercen distintas ocupaciones dentro del ámbito del ejercicio físico y la actividad física.
Entre los cambios más destacados figura una mayor apertura en las competencias de quienes cuentan con un ciclo formativo de grado superior. Estos titulados podrán, a partir de ahora, dirigir sesiones deportivas dirigidas a colectivos con diversidad funcional, una labor que hasta ahora quedaba fuera de su alcance.
Otro eje central de la reforma consiste en establecer con precisión qué disciplinas practicadas en entornos con agua deben catalogarse como peligrosas. Este criterio busca ajustar los requisitos de formación exigidos a cada tipo de actividad, evitando exigencias desproporcionadas.
Como consecuencia directa, las clases introductorias de natación impartidas en piscinas municipales o de uso recreativo dejarán de clasificarse dentro de las actividades de riesgo, lo que simplificará su regulación.
El borrador contempla, además, aclarar cuestiones prácticas relacionadas con el desempeño diario de estas ocupaciones. Se espera que la reforma elimine trabas para que los trabajadores del sector puedan desplazarse y ejercer con mayor flexibilidad entre distintos territorios o instalaciones.
Este ajuste normativo persigue también dotar de mayor certeza legal tanto a empleadores como a empleados, al tiempo que refuerza las garantías para quienes contratan estos servicios: usuarios, clientes y deportistas en general.
Un proceso abierto a la participación ciudadana
Antes de convertirse en decreto definitivo, la iniciativa atraviesa actualmente una etapa de consulta abierta al público. Durante este periodo, cualquier persona, colectivo profesional o entidad interesada podrá remitir sugerencias y observaciones que ayuden a perfilar el contenido final de la norma.
La administración regional impulsa cambios en el marco que regula las ocupaciones vinculadas al ejercicio físico, vigente desde 2024, con el fin de acompasarlo a las exigencias actuales del sector. Entre las modificaciones, se amplían las competencias de quienes poseen un ciclo superior de Formación Profesional, autorizándolos a dirigir sesiones destinadas a personas con discapacidad.
El borrador establece también qué prácticas realizadas en piscinas y espacios acuáticos deben considerarse peligrosas, ajustando así las exigencias de capacitación según cada disciplina. Como resultado, la iniciación a la natación en instalaciones municipales o recreativas dejará de figurar dentro de esa categoría.
La reforma busca, además, despejar dudas sobre el ejercicio cotidiano de estos oficios, facilitar que los profesionales trabajen sin trabas entre distintos lugares, y ofrecer mayores garantías legales tanto a trabajadores como a quienes reciben sus servicios.
Antes de su aprobación final, el proyecto se encuentra abierto a comentarios: ciudadanos, entidades y colectivos del sector pueden enviar sus propuestas durante esta fase.

