Castella, Roca Rey y De Miranda triunfan a hombros en una tarde de ocho orejas en Móstoles
La plaza de toros de Móstoles vivió este lunes 14 de septiembre una de las tardes taurinas más memorables de las Fiestas Patronales: Sebastián Castella, Andrés Roca Rey y David de Miranda salieron a hombros por la Puerta Grande tras repartirse un total de ocho orejas ante un coso que colgó el cartel de «No hay billetes».
El festejo se lidió con toros de la ganadería de El Vellosino, astados de hechuras y trapío desiguales, acordes a la categoría de la plaza, pero con notables diferencias de volumen y seriedad en sus cabezas. La corrida alternó ejemplares nobles y con clase —propicios para el triunfo de las figuras— con otros de juego mucho más complejo, como el lote de David de Miranda: un tercero de comportamiento incierto que exigió firmeza al diestro, y un sexto, «Trianero», deslucido y con escasas opciones de transmisión.
Roca Rey, el gran reclamo de la tarde
El diestro peruano llegó al coso mostoleño entre una multitud de seguidores que no quisieron perderse su llegada, y atendió a sus fans con semblante serio antes del paseíllo. Entre el público destacaron los rostros de Tana Rivera, María García de Jaime y Victoria Federica, muy pendientes de su actuación durante el calentamiento y que no dudaron en aplaudirle tras la faena.
En su primer toro, Roca Rey planteó una faena de intensidad creciente, arriesgando en las distancias cortas hasta llevar su tauromaquia a su máxima expresión; la estocada puso el punto final y cortó una oreja, con fuerte petición de la segunda.
En el quinto de la tarde llegó su gran golpe de autoridad: el peruano acortó distancias y llevó al público al límite con una faena marcada por la entrega, que remató con una estocada certera tras un primer pinchazo, logrando esta vez el máximo galardón: dos orejas. Con tres orejas en su casillero, Roca Rey abandonó la plaza a hombros entre los vítores de la afición, que coreaba «¡Torero, torero!»
Castella, de la autoridad al triunfo rotundo
El francés abrió plaza dejando claro que había venido a por todas, buscando siempre la distancia adecuada para sacar partido a las condiciones de su oponente. La faena fue creciendo conforme encontró el sitio y ligó los muletazos, hasta que la estocada le valió su primera oreja de la tarde. Con el cuarto llegó su versión más rotunda: una faena de mayor calado que conectó por completo con los tendidos y que, esta vez sin discusión, se saldó con dos orejas. Con tres trofeos en su haber, Castella también salió por la Puerta Grande.
David de Miranda, ambición hasta el final
El torero de Trigueros afrontaba la papeleta más exigente de la tarde: compartir cartel con Castella y Roca Rey en una corrida de «No hay billetes» obligaba a no dejar pasar ninguna oportunidad. Con disposición desde el primer momento, supo meterse en faena y conectar con un público ya entregado tras los triunfos de sus compañeros. La espada puso el broche a su actuación, que los tendidos premiaron con dos orejas, suficientes para acompañar a Castella y Roca Rey en la salida a hombros.
Balance: ocho orejas y una tarde para la historia
Castella sumó tres orejas, Roca Rey otras tres y David de Miranda dos, hasta completar un balance de ocho orejas y una terna completa a hombros por la Puerta Grande. Móstoles respondió al cartel con la plaza llena hasta la bandera, y las figuras respondieron a Móstoles con una tarde que empezó con el papel agotado en taquilla y terminó por todo lo alto.

