AHIMOS pide proteger La Casika e incluirla en el catálogo de bienes históricos de Móstoles
La posible protección patrimonial de La Casika vuelve a situarse en el centro del debate en Móstoles. La Asociación Amigos de la Historia de Móstoles (AHIMOS) ha solicitado que el conocido espacio ubicado en los números 13 y 15 de la calle Montero sea incorporado al catálogo municipal de bienes protegidos por su valor arquitectónico, histórico y etnográfico.
La petición llega coincidiendo con los trabajos de actualización del catálogo de bienes y espacios protegidos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), un proceso que está siendo abordado por el Ayuntamiento y que fue uno de los asuntos tratados en la Comisión de Seguimiento de la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.
Una singular muestra de arquitectura neomudéjar
Uno de los principales argumentos de AHIMOS se centra en la arquitectura del inmueble. Aunque los números 13 y 15 de la calle Montero corresponden a dos viviendas diferentes, la asociación considera que forman un único conjunto arquitectónico.
La fachada presenta elementos característicos del estilo neomudéjar, como el ladrillo visto, molduras realizadas con ladrillo macizo y un friso decorativo en forma de diente de sierra entre las dos plantas. La asociación destaca además elementos ornamentales como las rejas y balcones de hierro forjado que aún se conservan.
Un inmueble con valor histórico y etnográfico
Más allá de la fachada, AHIMOS considera que el conjunto conserva elementos tradicionales que refuerzan su interés patrimonial. Entre ellos se encuentra un pozo revestido con azulejos decorativos, una escalinata interior y varias dependencias que mantienen estructuras constructivas antiguas.
Según la documentación recopilada por la asociación, la construcción podría remontarse a finales del siglo XIX. Además, la entidad ha reconstruido parte de la historia de sus antiguos propietarios, vinculando el inmueble a distintas familias mostoleñas a lo largo de más de un siglo.
La petición coincide con el aplazamiento del desalojo
La solicitud de protección llega en un momento especialmente relevante para el futuro de La Casika. Recientemente, la Justicia acordó aplazar el desalojo previsto del inmueble, una decisión que concede más tiempo mientras continúa la tramitación judicial.
AHIMOS subraya que la posible catalogación patrimonial y el procedimiento judicial son cuestiones distintas, aunque ambas influyen en el debate sobre el futuro del edificio. La inclusión en el catálogo municipal no supondría de forma automática la paralización definitiva del desalojo, pero sí permitiría evaluar formalmente sus valores históricos y arquitectónicos.
Otros inmuebles propuestos
La asociación ha solicitado también que se estudie la protección de otros dos edificios del casco histórico de Móstoles situados en las calles Agustina de Aragón, 29 y Cristo, 8, ampliando así el debate sobre la conservación del patrimonio arquitectónico tradicional de la ciudad.

