Raúl Gallego dimite como concejal del PP de Móstoles tras la denuncia de acoso contra el alcalde
El concejal de Móstoles de Participación Ciudadana, Raúl Gallego, ha dimitido este lunes de su cargo tras las acusaciones de presunto acoso laboral y sexual por parte de una exedil contra el alcalde, Manuel Bautista, y ha señalado que cada decisión que ha tomado ha estado «guiada por la conciencia».
Así consta en una carta remitida por el propio concejal a los trabajadores municipales, asociaciones de vecinos, compañeros de corporación y vecinos de Móstoles, a la que ha tenido acceso Móstoles Diario, en la que señala que en este tiempo ha intentado siempre actuar «con honestidad, cercanía y coherencia».
«Ahora inicio una etapa en la que quiero priorizar a mi familia y mis proyectos personales y profesionales. Lo hago desde la serenidad y la paz, convencido de que cada etapa tiene su momento», ha expresado.
El concejal, que según el diario ‘El País’ es del círculo de la exedil que ha denunciado, ha señalado que cierra «una etapa que ha sido intensa, exigente y profundamente enriquecedora». Por su parte, desde el Ayuntamiento de Móstoles han indicado que se trata de «una renuncia fruto de una decisión personal».
«He tenido el honor de servir a esta ciudad desde la responsabilidad institucional, intentando siempre actuar con honestidad, cercanía y coherencia. No siempre ha sido fácil, pero puedo decir con tranquilidad que cada decisión que he tomado ha sido guiada por la conciencia y el compromiso con lo que consideraba justo», ha señalado en la misiva.
En concreto, Gallego ha indicado que se va con «gratitud», con la satisfacción de haber defendido sus «convicciones» y con la certeza de que «el servicio público es una de las tareas más nobles cuando se ejerce con responsabilidad». «Seguiré queriendo y defendiendo esta ciudad, porque el compromiso con lo que uno ama no termina con un cargo», ha afirmado.
También, ha tenido palabras de agradecimiento a los trabajadores municipales por su «esfuerzo silencioso y constante», a las asociaciones vecinales y a sus compañeros de Corporación «por el trabajo compartido, incluso en la discrepancia» porque «la pluralidad es parte esencial de la democracia».
La semana pasada, Elisa Vigil, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, fue destituida por la dirección regional del partido de su cargo como portavoz. Vigil es la pareja del ya dimitido, Raúl Gallego, quién según ‘El País’, «habría sufrido presiones desde que se mostró a favor de la exconcejala que denunció a Manuel Bautista».
Esta es la segunda dimisión que se produce tras conocerse el caso, ya que la coordinadora de Digitalización y Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de Móstoles también renunció a su cargo “en coherencia con los hechos que han sido objeto de conocimiento público” y “en atención a un deber de compromiso con la veracidad”, según comunicó en su carta de dimisión.
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, se pronunció en redes sociales asegurando que el PP «castiga a quien se pone del lado de las víctimas. Otro purgado. Ayuso y los suyos protegen al acosador y castigan a quien se pone del lado de las víctimas. El Partido Popular de Ayuso está podrido y en descomposición».

