Una operación policial destapa en Móstoles una red de explotación sexual con 18 mujeres liberadas
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y a la prostitución coactiva. La operación se ha saldado con siete personas detenidas y la liberación de 18 mujeres que eran explotadas sexualmente en un chalet de Móstoles utilizado como prostíbulo.
Una investigación iniciada tras la denuncia de una víctima
La investigación comenzó en octubre de 2025 después de que el Hospital Universitario de Villalba comunicara a la Policía el caso de una mujer que manifestó su intención de declarar tras haber sido víctima de explotación sexual.
Ese mismo día los agentes recogieron su testimonio. Según su relato, explicó las condiciones que había sufrido desde su llegada a España hasta su explotación en un chalet situado en Móstoles, que era utilizado como prostíbulo.
A partir de esa declaración se inició la investigación que permitió identificar a una organización criminal que presuntamente explotaba sexualmente a mujeres que se encontraban en una situación de especial vulnerabilidad personal y económica.
Condiciones de control y vigilancia
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, las víctimas vivían en el propio inmueble en condiciones de hacinamiento. Dormían en el sótano del chalet, en literas con poco espacio y compartiendo un único baño.
Además, permanecían vigiladas de forma constante mediante cámaras. Según las mismas fuentes, las grabaciones se realizaban incluso mientras dormían o se cambiaban de ropa y se les obligaba a mantener la luz encendida durante la noche.
Durante el tiempo que permanecían en el inmueble no podían rechazar clientes ni decidir sobre los servicios que prestaban. También debían estar disponibles a cualquier hora del día. Para salir del domicilio necesitaban autorización y solo podían hacerlo durante un máximo de dos horas al día.
Las mujeres estaban obligadas a entregar la mitad de sus ingresos a la organización. El incumplimiento de las normas se castigaba con sanciones económicas, insultos, amenazas o con la expulsión del inmueble, lo que suponía además la pérdida de la fianza que habían abonado.
🚨 #Móstoles | Agentes de la @policia desarticulan una organización criminal dedicada, presuntamente, a la trata con fines de explotación sexual.
🛂 7 detenidos y 18 mujeres liberadas.
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— Ministerio del Interior (@interiorgob) March 2, 2026
Anuncios en páginas de contactos
La investigación también determinó que las responsables de la organización obligaban a las mujeres a vestir de forma sugerente para ser fotografiadas y anunciar sus servicios en páginas web de contactos.
Para realizar ese trabajo contaban con la colaboración de al menos dos hombres que trabajaban en turnos de 12 horas. Su función consistía en editar las imágenes utilizando programas de retoque fotográfico antes de publicarlas.
La organización también gestionaba la adquisición y el suministro de drogas, principalmente cocaína y potenciadores sexuales, tanto para los clientes como para las mujeres. En el caso de estas últimas, el consumo generaba dependencia y aumentaba las deudas que mantenían con la red.
Empresas para ocultar la actividad
Según la Policía Nacional, las responsables habían creado además un entramado mercantil con al menos cuatro empresas identificadas con el objetivo de ocultar la actividad que desarrollaban.
Una vez reunidos los indicios necesarios, a principios de febrero de 2026 se llevó a cabo la fase final de la operación policial. Durante el dispositivo se practicaron siete detenciones y se realizó una entrada y registro en el inmueble.
En el registro se intervinieron 10.000 euros en efectivo, diversas dosis de sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína y marihuana, así como documentación, teléfonos móviles y equipos informáticos y fotográficos.
Liberación de las víctimas
Como resultado de la actuación policial se liberó a 18 mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente en el inmueble. Varias de ellas han recibido asistencia por parte de organizaciones no gubernamentales especializadas en la atención a víctimas de trata.
La Policía Nacional mantiene habilitada la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo electrónico trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, de forma anónima y confidencial, de este tipo de delitos. Según recuerdan, las llamadas realizadas a ese número no quedan reflejadas en la factura telefónica.

