El Hospital de Móstoles inicia la implantación y control remoto de holter subcutáneos
El Hospital Universitario de Móstoles, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha incorporado la implantación y el seguimiento remoto de holter subcutáneos a su cartera de servicios. El centro ya ha realizado veinte procedimientos de este tipo, que permiten un control continuo y a distancia del ritmo cardíaco en pacientes con sospecha de arritmias o bloqueos no detectados mediante otras pruebas.
Según informó el Servicio de Cuidados Intensivos, esta nueva técnica posibilita que los pacientes no tengan que desplazarse al hospital para su seguimiento clínico, ya que los datos se transmiten de forma remota. La doctora Susana Búa, responsable de la técnica, explicó que “el procedimiento de implantación es rápido y las complicaciones, al ser un dispositivo subcutáneo, son mínimas”. Los aparatos pesan alrededor de dos gramos, tienen un volumen de 1,2 centímetros cúbicos y una duración estimada de tres años.
Diagnóstico prolongado y control remoto
Los holter subcutáneos están indicados para pacientes en los que otros métodos de diagnóstico, como el electrocardiograma o el holter externo, no han permitido detectar la causa de los síntomas. Entre los casos en los que ya se ha aplicado la técnica en el Hospital, se identificó a un paciente con arritmias malignas que requirió la implantación de un desfibrilador automático implantable (DAI), y a otro con un bloqueo auriculoventricular completo, que precisó un marcapasos.
La valoración de los pacientes que pueden beneficiarse de este procedimiento la realiza el Servicio de Cardiología, dirigido por la doctora Nieves Tarín. En algunos casos, el Servicio de Neurología también solicita la técnica, especialmente para descartar fibrilación auricular paroxística en pacientes que han sufrido un ictus de origen embólico.
Valoración y pruebas previas
Antes de implantar un holter subcutáneo, se llevan a cabo diferentes pruebas diagnósticas. Entre ellas se incluyen el electrocardiograma (ECG), el holter externo, el ecocardiograma, la prueba de esfuerzo y, en casos seleccionados, estudios electrofisiológicos. Estos exámenes permiten determinar si existe una causa estructural o funcional del trastorno y si el seguimiento a largo plazo mediante el holter subcutáneo es necesario.
Las indicaciones más frecuentes son los episodios sincopales de origen incierto y la sospecha de arritmias o bloqueos intermitentes que no se han podido detectar con otros métodos.
Seguimiento remoto y coordinación de equipos
Una vez implantado el dispositivo, el seguimiento se realiza de forma remota por el Servicio de Medicina Intensiva, que recibe las alertas automáticas ante cualquier alteración del ritmo cardíaco. Este sistema permite intervenir con rapidez cuando se detecta una anomalía y reduce la necesidad de visitas presenciales.
La enfermera Marta Martín, especializada en el seguimiento remoto de estos pacientes, destacó que “la técnica ha aportado seguridad y eficacia, con una mayor satisfacción de los pacientes”.
El equipo encargado de la implantación y del control de los dispositivos está formado por las doctoras Susana Búa y Gema García Navazo, y las enfermeras Marta Martín Lorenzo, Beatriz Cofiño y Carolina Ochando, todas ellas del Servicio de Cuidados Intensivos, junto con la doctora Nieves Tarín, jefa del Servicio de Cardiología.

