El Hospital de Móstoles ofrece claves para proteger la vista durante el eclipse
El Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Móstoles ha elaborado una serie de recomendaciones para cuidar la salud ocular ante el eclipse solar del próximo 12 de agosto. El hospital es un centro público de la Comunidad de Madrid. Mirar al Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones permanentes en la retina, conocidas como retinopatía solar.
Estas lesiones pueden causar disminución de la visión, manchas oscuras en el campo visual y alteraciones en la percepción de los colores. En algunos casos, el daño resulta irreversible.
La doctora Mar González Manrique, jefa del Servicio de Oftalmología del centro, advierte sobre un efecto engañoso durante el fenómeno. Afirma que “la disminución de la luminosidad ambiental puede generar una falsa sensación de seguridad y favorecer que las personas observen el Sol durante más tiempo del recomendable”.
Según la especialista, la radiación solar sigue llegando a la retina, aunque la luz ambiental disminuya. Esta radiación puede dañar las células retinianas, especialmente en la mácula, la zona responsable de la visión central.
Gafas homologadas, la única protección segura
El servicio médico recuerda que la única forma segura de observar las fases parciales del eclipse es mediante gafas o visores solares homologados. Estos dispositivos deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2, que garantiza la reducción adecuada de la intensidad luminosa y el bloqueo de las radiaciones ultravioleta e infrarroja.
Las gafas de sol convencionales, incluso con cristales oscuros, no ofrecen protección suficiente para esta observación. Tampoco son seguros materiales improvisados como radiografías, cristales ahumados, filtros caseros, CD o DVD, ya que carecen de las garantías necesarias y pueden causar lesiones oculares graves.
Antes de utilizar las gafas para eclipses, conviene revisar su estado de conservación. Los especialistas aconsejan desechar cualquier visor con rayaduras, perforaciones, grietas o deformaciones.
El Servicio de Oftalmología advierte que nunca debe observarse el eclipse a través de prismáticos, telescopios, cámaras o teleobjetivos sin filtros solares adecuados, incluso llevando puestas las gafas homologadas. La concentración de luz solar en estos instrumentos puede provocar lesiones oculares graves e inmediatas. Cuando se utilicen equipos ópticos, deben incorporar filtros solares certificados instalados correctamente en la parte frontal.
Los oftalmólogos también piden extremar la vigilancia con los menores. Los niños deben permanecer acompañados por adultos durante toda la observación, para garantizar el uso correcto de las gafas y evitar que se las retiren mientras miran al Sol.

