El proyecto ferroviario Móstoles–Navalcarnero da un nuevo paso administrativo
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible está elaborando los pliegos para licitar el estudio de viabilidad de la ampliación de la línea C-5 de Cercanías hasta el municipio de Navalcarnero, un proyecto paralizado desde 2010. El departamento que dirige Óscar Puente ha recibido la documentación relativa a las obras iniciadas por la Comunidad de Madrid y la está analizando antes de realizar una inspección visual junto al Gobierno regional en los próximos días.
Desde el Ministerio se trabaja para cumplir con los plazos previstos y avanzar en un proceso que permitirá determinar el estado de la infraestructura y su viabilidad técnica y económica. Fuentes del departamento han señalado que la actual posibilidad de retomar el proyecto “es única y exclusivamente gracias al Gobierno de España y no, desde luego, a la inacción y la falta de gestión de Ayuso”.
Análisis de movilidad
El estudio incluirá no solo una evaluación de las obras ya ejecutadas, sino también un análisis de su impacto en la movilidad y en el transporte público del suroeste de la región. El objetivo es determinar cómo la futura prolongación de la C-5 podría beneficiar a municipios como Arroyomolinos o Sevilla la Nueva mediante la creación de nuevas estaciones y conexiones.
Por su parte, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, se reunió este miércoles con el alcalde de Navalcarnero, José Luis Adell, durante el Consejo de Gobierno celebrado en el municipio. En el encuentro, el regidor pidió “la máxima colaboración con el Ministerio” para que las obras puedan completarse. Tras la reunión, el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Miguel Ángel García Martín, subrayó que la Comunidad de Madrid está colaborando con el Ejecutivo central, ha entregado la documentación solicitada y ha ofrecido la cesión de la infraestructura construida y los terrenos necesarios para que la obra pueda concluirse. “Lo que esperamos es que pronto mueva ficha y el tren desde Móstoles a Navalcarnero pueda ser una realidad”, señaló el portavoz regional.
Posiciones políticas
Desde el PSOE-M, su secretaria de Organización, Pilar Sánchez Acera, acusó a la Comunidad de Madrid de “boicotear” el reinicio de las obras. Los socialistas consideran que el proyecto solo avanza “gracias al Gobierno de España” y reclaman al Ejecutivo regional que se centre en otros proyectos ferroviarios pendientes, como el tren a San Martín de la Vega.
El ministro Óscar Puente ya se había reunido el pasado mes de junio con el alcalde de Navalcarnero y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, para manifestar la disposición del Ministerio a asumir la construcción de los tramos pendientes. En aquella reunión, el ministro pidió por carta a la presidenta regional que colaborara y entregara la documentación necesaria, recordando que la ley exige un estudio de viabilidad antes de retomar la obra. “Necesitamos que la Comunidad de Madrid nos aporte toda la documentación de la que disponga para evaluar qué grado de construcción tiene la infraestructura”, indicó Puente, quien recordó que el Ministerio “no tiene ninguna responsabilidad” sobre una obra “que la Comunidad inició y abandonó”.
Desde el Ayuntamiento de Navalcarnero se ha reclamado en repetidas ocasiones la implicación de las tres administraciones para desbloquear una infraestructura que, según el Consistorio, afecta a unos 500.000 vecinos de la zona.
Quince años de paralización
El proyecto de ampliación de la línea C-5 de Cercanías entre Móstoles y Navalcarnero fue adjudicado en 2009 por la entonces presidenta regional, Esperanza Aguirre, por un importe de 369 millones de euros. La actuación contemplaba 15 kilómetros de vía y siete estaciones, con una apertura prevista para finales de 2015. Sin embargo, las obras fueron detenidas por la constructora OHL en 2010 y, tras varios litigios, la Comunidad de Madrid dio por abandonado el proyecto y pidió al Ministerio que asumiera su finalización.

