La Comunidad de Madrid, la región que menos agua embotellada consume en España gracias a la calidad del agua del grifo
La Comunidad de Madrid es la región española con menor consumo de agua embotellada sin gas, con una media de 18 litros por habitante al año, muy por debajo de los 60,8 litros registrados como media nacional. Así lo recoge el Panel de consumo alimentario 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que sitúa a Madrid 42 litros por debajo del promedio estatal.
Este bajo consumo se relaciona directamente con la calidad del agua del grifo en la región, gestionada por la empresa pública Canal de Isabel II, que mantiene un sistema de vigilancia y análisis permanente. Según datos de 2024, “se analizaron 11,68 millones de parámetros a partir de 1,92 millones de muestras”, con un control de calidad que incluye un chequeo “cada tres segundos”, distribuidos en depósitos, embalses, estaciones de tratamiento y en la red de distribución.
El protocolo de control comienza con el muestreo manual por parte de técnicos y se complementa con los datos recogidos por 90 estaciones de vigilancia automática distribuidas por toda la región. Posteriormente, las muestras son examinadas en 17 laboratorios aplicando los criterios sanitarios exigidos para el consumo humano.
La Comunidad de Madrid asegura que el agua suministrada cumple con la legislación vigente y que el abastecimiento se realiza con “las máximas garantías de salubridad y seguridad, sin requerir filtrados adicionales”. Además, según un estudio de Canal de Isabel II, el 96% de los ciudadanos encuestados declara preferir el agua del grifo, valorando especialmente su sabor. El agua distribuida en la región es de mineralización débil y de carácter blando, condiciones que también influyen en esa aceptación por parte de la población.
En este contexto se enmarca la iniciativa #deMadridydelgrifo, cuyo objetivo es promover el consumo de agua del grifo también en el ámbito de la hostelería. Esta campaña ha sumado ya establecimientos de 32 municipios madrileños, cuyos responsables se comprometen a ofrecer agua del grifo “de manera preferencial y gratuita”.
La medida busca fomentar lo que definen como un “hábito seguro, responsable y respetuoso con el entorno”, al reducir el uso de envases de plástico y minimizar las emisiones asociadas al embotellado, etiquetado y transporte. El proyecto cuenta con un portal web donde se pueden consultar los locales adheridos a la iniciativa y localizar más de 3.500 fuentes públicas disponibles en la comunidad mediante mapas interactivos.
Los negocios interesados en formar parte del proyecto pueden hacerlo rellenando un formulario disponible en la página de Fans #deMadridydelgrifo, desde donde se gestiona su adhesión como embajadores del consumo de agua del grifo en la región.
Según los datos recogidos por Canal de Isabel II, la aceptación social del agua del grifo en Madrid se mantiene alta, mientras continúa vigente un modelo de gestión que combina la supervisión humana con sistemas automáticos de análisis. Con ello, se busca asegurar la calidad del recurso sin recurrir a tratamientos adicionales por parte del consumidor.

