La madre de un niño con autismo en Móstoles denuncia intentos de traslado a Educación Especial
La madre de un niño de siete años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha denunciado presiones por parte del colegio público Pablo Sorozábal, centro preferente para alumnado con TEA, para que su hijo sea derivado a un centro de Educación Especial. Según informó la Cadena SER, el caso llegó a Servicios Sociales y a la Fiscalía de Menores, que archivó las actuaciones el pasado mes de enero.
El menor, Mario, está matriculado en el centro desde hace dos años. Vive con su madre, Isabel, y su hermana de 11 años en una familia monomarental. Los tres son víctimas de violencia machista. De acuerdo con el testimonio ofrecido por Isabel a la Cadena SER, el primer curso se desarrolló con normalidad y con avances académicos. La situación cambió el pasado año, cuando se produjo un relevo en el equipo profesional especializado del aula TEA, donde el niño pasa dos tercios de la jornada escolar, integrándose el resto del tiempo con su grupo ordinario.
“La maestra de audición y lenguaje acabó el curso con él haciendo lectura global y un pronóstico optimista”, explicó Isabel a la Cadena SER, “pero en octubre del año pasado empezaron los problemas”. Según su relato, comenzó a recibir avisos del centro por supuestos episodios de alteración de conducta o momentos en los que el menor se ponía nervioso.
Propuesta de cambio y negativa de la familia
La dirección del centro se reunió con la madre para plantearle la posibilidad de trasladar al niño a un centro de Educación Especial. Isabel rechazó esa opción con el objetivo de agotar las vías de integración previstas en la normativa. Tras esa reunión, sostiene que se produjeron expulsiones puntuales y llamadas frecuentes para que acudiera a recoger a su hijo antes de finalizar la jornada escolar. También afirma que recibió advertencias sobre la posibilidad de que se avisara al 112 en caso de nuevos incidentes.
El centro trasladó la situación a los Servicios Sociales y posteriormente a la Fiscalía de Menores. Según indicó Isabel a la Cadena SER, las trabajadoras sociales concluyeron que no existían anomalías ni riesgo para el menor y que la madre se ocupaba de su bienestar y educación. La Fiscalía archivó el caso el pasado mes de enero.
Baja médica y versiones contrapuestas
Tras un nuevo incidente ocurrido el 24 de enero, Isabel solicitó la baja médica para su hijo como medida temporal. El 2 de febrero, recibió un correo electrónico en el que se le notificaba la expulsión del menor, acompañado de un pliego de cargos y las razones expuestas por el centro.
Desde la Consejería de Educación niegan que se haya producido una expulsión. Mientras el menor permanezca de baja médica recibirá atención a través del Servicio de Atención Educativa Domiciliaria, hasta que pueda reincorporarse al centro. La administración autonómica sostiene que se garantiza el derecho a la educación del alumnado atendiendo al interés superior del menor.
Isabel ha acudido al Ministerio de Educación y ha sido atendida en la Consejería para solicitar que se aclare lo ocurrido y para pedir que su hijo pueda regresar al aula con la figura del “maestro sombra”, un asistente personal contemplado en la normativa que le acompañaría durante toda la jornada. Según su testimonio, el centro ha rechazado esta posibilidad.

