El plan de conservación de carreteras en Madrid suma 40 millones para los próximos dos años
La Comunidad de Madrid completó en 2025 la renovación de más de 142 kilómetros de carreteras regionales con una inversión superior a los 21,2 millones de euros. La actuación forma parte del plan de mantenimiento y conservación de la red viaria regional, que busca garantizar la seguridad y el correcto estado de las vías.
Ámbito de actuación y alcance
Los trabajos se llevaron a cabo en las ocho zonas en las que se divide la red regional, que cuenta con más de 2.500 kilómetros de carreteras. Además de la reparación del pavimento, también se intervinieron cerca de seis kilómetros de carril bici, con el objetivo de mejorar la movilidad de los usuarios que emplean estas instalaciones.
Las intervenciones sobre el pavimento se realizan de manera periódica para limitar el desgaste producido por las condiciones climatológicas adversas y el tráfico rodado, especialmente el de los vehículos pesados, que representan de media más del 8% del total.
Plan de conservación y proyecciones de inversión
Estas acciones forman parte de un plan más amplio de modernización y refuerzo de la red viaria de la Comunidad de Madrid, al que se destinarán 234,5 millones de euros durante 2026. En la última reunión del Consejo de Gobierno de 2025 se aprobó la prórroga de los contratos de mantenimiento y una inversión de 40,3 millones para cuidar los firmes durante los dos próximos años.
Objetivos de seguridad y funcionalidad
La intervención en los pavimentos y carriles busca mantener las condiciones óptimas para la circulación de vehículos, reduciendo el deterioro progresivo que generan el tránsito y el clima. La renovación de las vías regionales incluye la reparación de zonas con mayor desgaste, especialmente aquellas afectadas por el paso frecuente de transporte pesado.
Distribución de los trabajos y seguimiento
El despliegue de estas actuaciones se ha realizado de manera progresiva en todos los sectores de la red viaria, garantizando la cobertura en cada zona y asegurando que las carreteras y carriles bici mantengan su funcionalidad. Según fuentes de la Consejería, estas labores continuarán de forma periódica como parte del plan de conservación, que combina la inversión en pavimentos con la supervisión y seguimiento del estado de la red.

