Instituciones, polarización y responsabilidad democrática en España
Es una realidad que la estabilidad y calidad del sistema democrático está en relación directa con la solidez y fortaleza de sus instituciones.
Por el contrario, la debilidad de las instituciones debilita la democracia, generando inestabilidad y puede facilitar el ascenso de liderazgos de corte autoritario.
En este contexto la pérdida de confianza de los ciudadanos en las instituciones abre la puerta a procesos de desconfianza social generalizados frente al propio sistema democrático que, llevados al extremo, pueden derivar en posiciones que cuestionan el marco legal, constitucional y político que hoy asegura la estabilidad del orden social y el sistema de protección de derechos que sustenta el estado de bienestar, asumido como modelo común.
Vox y el Partido Popular se han configurado hoy como un riesgo relevante para nuestro sistema democrático.
Mi opinión es que el Partido Popular ha abierto ese camino peligroso de cuestionar las instituciones cuando no sirven a sus intereses, y en su obsesión por llegar a la Moncloa ha fijado como estrategia prioritaria que el fin justifica los medios, bajo el mantra de que, cuando el fin es lícito (conseguir la mayoría que les permita gobernar), también lo son los medios.
Eso no es así, porque con este modo de proceder han roto con su trayectoria constitucionalista, han abandonando su visión de Estado y su posición en el centro-derecha, para alinearse con posturas más extremas, priorizando sus intereses partidistas sobre el bienestar constitucional que protege el interés general de los ciudadanos y ciudadanas.
Con esa finalidad, la estrategia del Partido Popular, en mi opinión, se ha orientado a una dinámica constante en el ámbito mediático, empleando mensajes que presentan bajo el formato de “información” cuando en realidad es propaganda, con el objetivo de influir en la percepción pública fomentando la polarización y división social.
En esta estrategia de confrontación permanente en la que está sumido el Partido Popular, se olvida de que “España” somos todos y todas y que es necesario impulsar consenso y diálogo para tener un futuro mejor. Las estrategias de confrontación y odio sólo generan más confrontación y más odio.
Por eso, cuesta entender que un partido que aspira a gobernar utilice los “mass media” de los que disponen como catalizadores del malestar social que ellos mismos contribuyen a crear y amplificar, intensificando la polarización social, con el único objetivo de erosionar permanentemente la confianza en el gobierno legítimo de coalición liderado por el PSOE y Pedro Sánchez, así como en las instituciones y en la propio sistema democrático, abandonando con ello el consenso liberal iniciado con el pacto de la transición que sirvió para consolidar la democracia tras la dictadura.
Considero que no es aventurado afirmar desde el análisis de los hechos que Vox y el Partido Popular se han configurado hoy como un factor de riesgo importante para nuestro sistema democrático, para la estabilidad social, la convivencia y el progreso, ya que fomentan un clima de polarización que cuestiona los fundamentos mismos de nuestra Constitución y de nuestro modelo de convivencia social.
En esta estrategia de confrontación tampoco dudan en utilizar las instituciones de forma partidista y en su propio beneficio, como es el caso del Senado, que con su mayoría absoluta han puesto al servicio de los intereses del Partido Popular, alterando su función institucional.
Susana López Antequera
Coordinadora del Grupo Municipal Socialista

